El panorama migratorio en España ha registrado un cambio abrupto: por primera vez desde el inicio de la pandemia, las solicitudes de asilo experimentan un descenso. Durante años, para muchos migrantes la petición de protección internacional funcionaba como un salvavidas: les permitía establecerse legalmente, trabajar y, en muchos casos, luego conectar con otros permisos. Pero ese recurso está perdiendo su fuerza. Entre enero y agosto de 2025, las peticiones han bajado un 13 %.
Este giro coincide con la entrada en vigor, el 20 de mayo de 2025, del nuevo Reglamento de Extranjería (Reloex) que introduce modificaciones profundas en las vías de acceso a la legalidad para personas inmigrantes.
A continuación analizamos los datos, las causas posibles y los efectos del fenómeno, con especial atención al impacto sobre nacionales de Colombia, Perú y otros países de Latinoamérica.
Un descenso significativo en cifras históricas
- Aun así, España sigue siendo el segundo país de la UE con más solicitudes de asilo, solo por detrás de Francia.
- En 2024 también se registró un descenso general en la UE: cerca de 912.000 solicitudes, un 13 % menos que en 2023.
- A nivel nacional, España concentra buena parte de las solicitudes latinoamericanas: en 2024, el 24 % de las demandas de asilo en España procedían de Colombia; alrededor del 6 % de Perú.
- Algunos medios señalan que entre los consejeros de esta caída están reducciones drásticas en solicitudes de colombianos y peruanos: por ejemplo, de 4.000 a 2.100 en el primer caso, y de 1.000 a 500 en el segundo, en comparación con periodos anteriores.
Este descenso rompe con una tendencia sostenida de aumento que se venía observando desde 2021, cuando las cifras habían crecido de forma muy acelerada.
Las reformas de mayo de 2025 y su papel estructural
El contexto normativo no puede ignorarse: el nuevo Reglamento de Extranjería (Real Decreto 1155/2024) entró en vigor el 20 de mayo de 2025, tras un período de adaptación de seis meses.
Cambios relevantes con impacto en el asilo
- Derogación del reglamento anterior
Con la entrada en vigor de Reloex, queda derogado el Real Decreto 557/2011, que regulaba hasta entonces aspectos esenciales del régimen de extranjería. - Disposición transitoria para solicitantes de asilo denegados
Durante un período transitorio (del 20 de mayo de 2025 al 20 de mayo de 2026), las personas que hayan tenido una denegación firme de protección internacional y que estén en situación irregular podrán optar por permisos de residencia por arraigo con requisitos reducidos (por ejemplo, que hayan estado al menos seis meses en España sin documentos).
Sin embargo, esta vía será temporal, y quienes no se acojan dentro de ese plazo perderán la oportunidad. - Requisitos más estrictos para el arraigo tras el asilo denegado
Bajo el nuevo régimen, el tiempo durante el que el solicitante estuvo legalmente en España aguardando una resolución ya no computará para el acceso al arraigo si su petición fue rechazada. Esto implica que muchas personas deberán “empezar de cero” su camino hacia la regularización con períodos prolongados de estancia irregular. - Reformas en los tipos de arraigo
Reloex propone cinco modalidades de arraigo: social, sociolaboral, familiar, socioformativo y de segunda oportunidad. También se reduce el tiempo de espera de tres a dos años en algunos casos, y se flexibilizan ciertos requisitos. - Incertidumbres jurídicas y efectos colaterales
Organizaciones sociales y expertos alertan de que aunque la reforma se promociona como una mejora, muchas personas podrían quedar sin protección ni alternativa viable, y que las administraciones podrían verse desbordadas ante el volumen de trámites.
En definitiva, el nuevo marco legal endurece el acceso a la residencia para quienes ven rechazadas sus solicitudes de asilo y condiciona sus posibilidades de integración.
Causas posibles del descenso de peticiones
Aunque el nuevo reglamento no explica por sí mismo el 100 % de la caída, parece actuar como un freno efectivo. Algunas causas posibles:
- Desincentivo normativo: La percepción de que las vías de regularización post-denegación serán más complejas podría disuadir a personas de iniciar el proceso de asilo.
- Cambio en flujos migratorios: Factores geopolíticos, económicos o de seguridad en los países de origen pueden reducir el número de personas que deciden migrar o solicitar protección.
- Información y disuasión: La difusión de las reformas puede generar temor o desconocimiento entre posibles solicitantes.
- Ralentización administrativa: Si las oficinas de asilo y extranjería están saturadas, plazos más largos y trámites más complejos pueden desalentar nuevas peticiones.
- Efecto espejo con la UE: La caída del 13 % en solicitudes en la UE sugiere que el fenómeno no es exclusivo de España, aunque aquí se ve con particular intensidad.
Es importante notar que los datos apuntan a una caída especialmente pronunciada entre solicitantes de Colombia y Perú. Esto sugiere que los efectos normativos pueden tener impacto más severo en nacionalidades con flujos más numerosos hacia España.
Consecuencias previstas y desafíos
Para los migrantes solicitantes de asilo
- Muchos que hayan iniciado trámites antes del 20 de mayo podrían verse atrapados en la transición normativa.
- Quienes obtengan una denegación con carácter firme podrían quedar en situación irregular permanente si no acceden a las vías transitorias durante el plazo permitido.
- El tiempo que habían residido legalmente esperando resolución ya no contará para futuros permisos, lo que supone un retroceso respecto a derechos reconocidos antes de la reforma.
Para la administración y el sistema de asilo
- Las oficinas de extranjería se enfrentan a una carga de trabajo extra con la implementación del nuevo reglamento y los expedientes acumulados.
- La acumulación de solicitudes pendientes podría crecer si la reducción de nuevas peticiones no compensa las resoluciones atrasadas.
- El efecto disuasorio podría generar una merma en la demanda de protección, pero no en las necesidades de las personas que huyen de situaciones de vulnerabilidad.
Para la sociedad y el debate público
- Aumenta el riesgo de que un número elevado de personas queden sin protección ni recursos legales, con impactos en exclusión social y derechos vulnerados.
- Las críticas al nuevo reglamento se focalizan en su carácter temporal y en la rigidez implícita en la nueva sistemática.
- Podría recrudecerse la “economía sumergida” al obligar a muchas personas a trabajar sin autorización.
Conclusión
El descenso del 13 % en las peticiones de asilo en España marca un punto de inflexión. Ya no basta con observar cifras récord; estamos ante una reconfiguración normativa que cambia las reglas del juego para quienes aspiran a la protección internacional. El nuevo Reglamento de Extranjería, con su enfoque más rígido hacia las denegaciones y su disposición transitoria limitada, parece estar detrás del cambio.
Más allá del dato cuantitativo, el reto será cómo gestionar esta reforma sin dejar a miles de personas en limbo. Será clave observar si los plazos de adaptación, los recursos administrativos y las medidas sociales acompañan la letra normativa. Y, fundamentalmente, asegurarse de que los derechos humanos y la dignidad no queden en la letra muerta del papel.

