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En 2025 el sistema de asilo en España vuelve a mostrar tensiones estructurales que CEAR lleva años denunciando. Aunque el número total de solicitudes desciende ligeramente respecto al año anterior, los datos evidencian que la respuesta institucional sigue centrada en resolver expedientes sin que ello se traduzca en mayor protección efectiva para las personas que solicitan asilo.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado ha publicado datos provisionales que permiten analizar con claridad qué está ocurriendo, a quién afecta y qué implicaciones sociales y jurídicas tiene esta evolución.

Solicitudes de asilo en España en 2025

Durante 2025 se han registrado 144 396 solicitudes de asilo en España, lo que supone un descenso aproximado del 14 % en comparación con el año anterior.

Esta bajada no puede interpretarse como una mejora del sistema ni como una reducción de las causas que empujan a las personas a huir de sus países. Responde más bien a cambios en rutas migratorias, mayores dificultades de acceso al procedimiento y políticas de control más restrictivas.

España sigue situándose entre los países de la Unión Europea que más solicitudes de asilo reciben, lo que refuerza la necesidad de un sistema sólido, garantista y alineado con los estándares internacionales de derechos humanos.

Perfil de las personas solicitantes y países de origen

El origen de las personas solicitantes refleja con claridad los conflictos, crisis políticas y situaciones de violencia estructural que persisten a nivel global.

Los principales países de origen en 2025 son:

  • Venezuela, con el porcentaje más alto de solicitudes
  • Malí, con un crecimiento muy significativo
  • Colombia
  • Perú
  • Senegal

En cuanto a la evolución respecto a 2024, se observan dos tendencias claras. Por un lado, aumentan notablemente las solicitudes de personas procedentes de Malí y Venezuela. Por otro, descienden de forma muy acusada las solicitudes de Perú, Colombia y Senegal, con caídas superiores al 50 % en algunos casos.

Este descenso no implica necesariamente una mejora en las condiciones de estos países, sino mayores obstáculos para acceder al procedimiento de asilo en España.

Dónde se presentan las solicitudes

La gran mayoría de las solicitudes de asilo en España se presentan ya dentro del territorio nacional.

La distribución es la siguiente:

  • Territorio nacional 93,4 %
  • Puestos fronterizos 4,3 %
  • Embajadas 1,7 %
  • Centros de internamiento 0,6 %

Estos datos muestran un sistema de asilo fundamentalmente reactivo, que actúa cuando la persona ya se encuentra en el país, con escasas vías legales y seguras para solicitar protección desde el exterior.

Resoluciones de asilo y tasa de protección

Uno de los datos más preocupantes de 2025 es el relativo a las resoluciones.

Según CEAR, las resoluciones aumentan un 67 %, lo que a primera vista podría parecer una mejora en la gestión administrativa. Sin embargo, este aumento no se traduce en una mayor protección.

La distribución de las resoluciones es la siguiente:

  • Denegadas 42 %
  • Concedidas por razones humanitarias 36 %
  • Favorables con estatuto de refugiado o protección subsidiaria 11 %
  • Archivadas 11 %

La tasa total de protección se sitúa en el 11 %, lo que supone una caída de siete puntos y medio respecto al año anterior. España se mantiene así en la parte más baja del ranking europeo en reconocimiento de protección internacional.

Nacionalidades más afectadas por las denegaciones

Las personas procedentes de Colombia, Perú y Senegal son las más afectadas por las resoluciones negativas.

CEAR señala que estas nacionalidades presentan tasas especialmente elevadas de denegación, pese a que en muchos casos concurren situaciones de violencia, persecución, inestabilidad política o vulneración de derechos humanos que justificarían la protección internacional.

Este patrón refuerza la crítica a un sistema que aplica criterios restrictivos de forma sistemática y poco contextualizada.

Qué nos dicen los datos de 2025

Los datos de asilo en España durante 2025 dibujan una realidad clara.

  • Se resuelven más expedientes, pero se protege a menos personas
  • La disminución de solicitudes no implica una mejora del sistema
  • España mantiene una brecha muy significativa con la media europea
  • Miles de personas quedan en una situación de incertidumbre jurídica y social prolongada

El problema del asilo en España no es solo cuantitativo. Es estructural. Mientras no se refuercen los recursos, se agilicen los procedimientos con garantías y se adopte un enfoque verdaderamente protector, las cifras seguirán mostrando un sistema que responde más a la lógica del control que a la del derecho de asilo.

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